Conceptos del proyecto
Uno de los principales desafíos del proyecto radica en la compatibilización entre la implantación de la imagen corporativa propia de una entidad bancaria y las condiciones patrimoniales singulares del edificio. Esta tensión se resuelve mediante una estrategia de intervención equilibrada, en la que los nuevos elementos se conciben como sistemas autónomos, reversibles y claramente legibles frente al soporte histórico.
En planta baja, la operación adquiere especial complejidad al requerir la incorporación de espacios de reunión con elevados estándares de privacidad, en un contexto sometido a estrictas condiciones de protección patrimonial por parte de la administración competente. La solución adoptada se articula mediante la inserción de “cajas” funcionales, concebidas como piezas independientes dentro del espacio existente. Este recurso permite una intervención precisa y no invasiva, capaz de introducir nuevos usos sin alterar sustancialmente la espacialidad original, garantizando simultáneamente las condiciones de confort, aislamiento acústico y privacidad exigidas por el programa.